Desde el primer día
Me enamoré de una voz, de unas palabras... Me gustaste sin apenas conocerte. Quizá es por eso por lo que me gustaste. Porque apareciste como una gran ilusión, un ávido deseo repentino. Y al final me he enamorado de verdad. Al final y al principio. Eres justo lo que quiero. Quiero que seas justo lo que eres. Dejaste enseguida de ser una fantasía para convertirte en la parte más importante de mi realidad. Aún así deja que siga soñando contigo de esta forma tan escandalosa. Deja que te invente, te edifique. Déjame hacerme ilusiones. Es justo eso lo que no quiero que se pierda, la ilusión de sentirnos, de descubrirnos, de amarnos... Piensa en "El Ilusionista", no era sólo una ilusión, ni un truco...era amor verdadero.

